Nota: Hola!! He estado leyendo los comentarios y agradezco sus opiniones. Trataré de continuar con esta historia. Además de que pueden ir dejando comentarios por si quieren que de inicio con una nueva historia, ustedes pueden dar la premisa...
Mario, tras unos 10 minutos de reflexión, decidió hablar seriamente con Tomás.
Mario: Escucha, necesito que prometas que no le contarás a nadie de esto. Podría ser un caos si este control cae en manos equivocadas.
Tomás: Lo prometo. Pero amigo... Muero de curiosidad por saber qué más puede hacer este control (decía impaciente).
Mario: Ummm, la verdad no sé, soy tan nuevo tanto como tú en esto, debería de venir con un instructivo o algo así. Aprovechemos el tiempo a solas para averiguarlo, mis "padres" difícilmente se acercarán a mi habitación. Además, es muy raro que mi falso padre aún no ha despertado. Pero tendré que ser precavido (decía mientras le ponía seguro a su puerta).
Tomás: Genial!!
Mario: Bien, comencemos con este botón (decía mientras apuntaba a un botón que estaba dividido en dos flechas; una a la izquierda y otra a la derecha. Presionó el botón de la flecha derecha).
De pronto, Mario comenzó a crecer, hasta parecer de la edad de su hermana mayor, siguió creciendo hasta aparentar la edad de sus padres y así, hasta parecer un anciano...
Tomás: Amigo!! A este paso morirás de viejo, detenlo!! (Decía nervioso).
Mario: T-t-tienes razón (presionando tembloroso el botón de la izquierda, rogando en que tal vez eso le ocasionaría el efecto contrario).
Y así fue, la edad de Mario fue disminuyendo hasta parecer un infante de 3 años.
Tomás: Demonios, no quiero cambiar un pañal sucio (decía mientras sostenía la mano del pequeño Mario para apuntar al control y así regresarlo a la normalidad. Afortunadamente funcionó.
Mario: Uff, gracias amigo. Al parecer estos dos botones controlan la edad. Será mejor no tocarlos. Continuemos con este verde que me llama la atención (decía mientras lo presionaba).
La apariencia de Mario fue cambiando por una más horrible, como si ese botón se encargase de disminuir la belleza.
Tomás: Cielos amigo, luces horrible, peor de lo que ya estabas, jajaja.
Mario: Cállate, no es gracioso (decía mientras se le soltaba una lágrima al verse al espejo). Parece que esto tiene solución (mientras presionaba un botón color oro).
Mario poco a poco fue regresando a la normalidad, pero no se conformó con eso, y continuó hasta tomar una apariencia demasiado apuesta para un niño.
Mario: Caray, luzco hermoso. Estoy seguro que finalmente Lucy me haría caso. Me quedaré así por un tiempo.
Tomás: Jajaja, eso ni pensarlo, continuemos.
Mario observó un botón que estaba dividido en una sección rosa y en otra azul.
Mario: Presionaré el azul, el rosa es muy de niñas.
Pero al presionarlo, no había pasado nada.
Tomás: Umm, tal vez esté descompuesto ese botón. Intenta presionar el rosa.
Mario: Umm, está bien, como digas...
Al presionarlo, Mario se fue transformando en cuestión de segundos en una hermosa niña de ojos azules, piel clara, cabello largo. El típico estereotipo de una niña modelo.
Tomás: Wooww, Mario, ¿de verdad eres tú? Luces muy diferente.
Mario: Claro que sí tonto... No puede ser... Mi voz! ¿Hola? Probando.. (decía mientras se llevaba sus manos a la boca). ¡Laralaaa! (intentado realizar una tonada)
Tomás se había quedado atónito, no sólo la apariencia de Mario había cambiado, su voz parecía que estuviese hecha para cantar.
Tomás: Mario luces muy bella...
Mario: Oye tranquilo, soy yo, no lo olvides.
Tomás: Jaja, es que no lo podía evitar, pero, al parecer sólo cambió tu apariencia. Tu ropa sigue ahí. Eres una niña con ropa de niño jajajaja. (decía en tono burlón).
Mario: Cálmate tonto (decía enojado mientras sin querer presionó un botón que hizo que toda su ropa fuese sustituida por ropa de niña, hecha para su medida).
Tomás: Jajaja, te queda bien ese vestidito jajaja, uff, amigo, o más bien debería de decir amiga, ése control es muy divertido.
Mario: Ashh, ya me cansé (mientras presionaba los botones correspondientes para regresar a la normalidad).
¡Tommy, Tommy! ¡Mamá tiene que salir por unas cosas, necesito que me acompañes! (Gritaba la madre de Tomás en el auto).
Tomás: Ya voy mamá!! Y no me digas así, ya soy un niño grande!! Mmm, rayos, me tengo que ir, me gustaría seguir viendo las funciones (decía un poco triste).
Mario: No te desanimes. Cuando vuelvas a visitarme, lo probaremos. No lo usaré hasta que regreses, por si algo malo pasa, jeje. (Decía mientras tomaba el control remoto y lo metía a una lonchera con candado, después la puso debajo de su cama). ¿Ves? Esto es como un secreto entre ambos, ¿de acuerdo?
Tomás: Está bien, prometo no decírselo a nadie.
Mario se despidió de Tomás, después se echó una siesta, tantos cambios a su cuerpo lo habían dejado exhausto.
Mientras tanto, en el cuarto de los padres de Mario. El cuerpo de Raúl comenzaba a despertar...
Sandra: Ufff, que pesada me siento, no debí de tomar demasiado anoche. ¿Por qué mi voz suena demasiado grave? Espe... (decía mientras observaba la gran habitación en la que estaba) . Este no es mi cuarto, tal vez de lo borracha que estaba dormí con un tipo ricachón (decía pensativa). Ahhhhh!! (gritó).
Fernanda: ¿Estás bien papá? (decía Fernanda tocando la puerta del otro lado).
Sandra: (Dios mío, qué digo? Mierda, debo de calmarla fingiendo que no pasa nada) Emm, nada hija, es solo que se me durmió el brazo.
Fernanda: Mm, de acuerdo? Oye Papi, saldré con unas amigas, me dejas?
Sandra: Claro que sí, solo procura usar condón y recuerda que es más rico por el culo.
Fernanda: ¿Qué???
Sandra: (mierda la cagué) Quiero decir, que te diviertas hija!!.
Fernanda: Emm, está bien, creo que escuché mal. (decía pensativa mientras se iba).
Sandra: Oh cielos, no sé en dónde carajos estoy, ni siquiera cómo me llamo, estoy en el cuerpo de un viejo y lo peor... Tengo esa cosa en mis piernas!! Mierda, tengo ganas de orinar, umm, por aquí debe de haber un baño, ajá lo encontré. Mmm, creo que ya sé cómo va esto, según mis experiencias con hombres, ellos orinan de pie sosteniendo su pito. Que irónico, siempre los he tocado, pero nunca pensé tener uno colgando entre mis piernas...
Una vez ido al baño con éxito. Sandra observó la habitación con mayor detenimiento.
Sandra: Umm, al parecer este señor es rico, tiene una familia y por consecuencia una esposa, por lo menos no está. Vaya! Tiene muchos trajes. (decía mientras observaba el closet de Raúl). Necesito ponerme algo, no estaré en pijama todo el día. Y como soy hombre, no notarán mi apariencia, así que no me bañaré por el momento. Genial, este ruquillo tiene pura ropa de traje, comenzaré por ponerme unos boxers y una playera sport. Umm, creo que esto puede funcionar (decía mientras se ponía una camisa y unos pantalones cafés. Listo. Sólo faltan los zapatos. Uff, nunca pensé que los hombres se pudiesen alistar tan rápido y estos zapatos no son para nada incómodos (decía mientras salía contento del cuarto).
Sandra: Veamos, debe de haber algo que me identifique. Oh, perfecto, aquí está (decía mientras abría la billetera de Raúl). Al parecer me llamo Raúl. Ufff, soy rica! (Observando el fajo de billetes y tarjetas de crédito que se encontraban en la cartera).
Sandra: Cielos, tengo mucha hambre, iré por algo de comer y ya sé en qué puedo irme (observando un bello auto mientras sujetaba unas llaves).
Continuará...
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miércoles, 26 de diciembre de 2018
martes, 25 de diciembre de 2018
Los vigilantes 13
Capítulos anteriores...
Click aquí
Mario tenía demasiadas cosas en mente con lo que podría hacer con el control remoto, se moría por contarle a alguien.
Mario: Cielos, tantas posibilidades que puedo hacer y ninguna se me ocurre.
En ese momento llegó su amigo del colegio, tomas.
Tomás: Hola Mario, mi mamá me dió permiso de pasarte a visitar un rato, oh vaya, ¿qué es eso que traes en la mano? ¿Acaso un nuevo control remoto jaja? (Mirando al extraño aparato).
Mario: ¿Esto? Mmm, no es nada... (Decía mientras intentaba buscar una excusa)
Tomás: Vamos, déjame probarlo, mamá me ha dejado sin televisión este fin de semana, se la pasa viendo sus telenovelas. (Intentando alcanzar el control)
Mario: Noo!! Este control es algo especial...
Tomás: ¿Qué tan especial va a ser esa cosa? Sólo déjame ver mi programa favorito (lo decía mientras le arrebataba el control y apuntaba al televisor).
De pronto, el televisor se encendió y mostró una imagen en tiempo real de la madre de Mario.
Tomás: Oye Mario, no sabía que tú tú mamá era parte de un reality show. Parecen que la andan entrevistando. Mira! (señalando arriba de su cabeza). Parece que tiene el nombre de un señor, ¿qué significará eso?
Mario: "No puede ser, mi mamá también intercambió de cuerpos con un extraño, con razón actuaba tan extraño el día de hoy" (pensó). Ah sí, es un nuevo programa de televisión jaja (decía nervioso).
Tomás: Que aburrido, esto no está para nada interesante, sólo hablan y dicen cosas de adultos.
Mario: Sí, se me olvidaba que es uno de esos programas aburridos. Ahora dame el control para que juguemos otra cosa.
Tomás: Está bien... Espera!!! ¿Para qué servirá este botón? (Decía con curiosidad).
De pronto, Robert, en el cuerpo de Gabriela comenzó a sentir un poco de calor en todo su cuerpo, tal y como sucedía en el cuerpo se se Raúl. Por fortuna, Robert sabía disimularlo un poco, pero la sensación iba incrementando poco a poco.
En la entrevista de trabajo...
Robert: "Maldición, me siento muy ardientes, tengo que pensar en algo rápido". Señor, ¿me disculpa un segundo? Necesito usar el baño.
Entrevistador: Oh, por supuesto, está al fondo a la derecha.
En eso, salió corriendo lo más que pudo, hasta entrar al baño de mujeres y encerrarse.
Robert: Tengo que quitarme estas ganas pero yaaa!!!
En eso, Robert se quitó la ropa de la cintura hacia abajo y comenzó a tocarse y retorcerse de forma desenfrenada.
Robert: Uff, ahh!! (gemía). No sabía que esta señora era una ninfómana.
Mientras tanto, en el cuarto de Mario, ambos niños estaban boquiabiertos al observar, no sabían lo que estaba sucediendo.
Mientras Tomás estaba paralizado por tal acontecimiento, Mario aprovechó a quitarle el control de las manos y a apagarlo.
Tomás: Oye!! Nunca pensé que tu mamá se dedicaba a ese tipo de trabajos para gente mayor.
Mario: (suspiraba). Escucha, éste control no es normal, es algo mágico, unos extraños seres me lo dieron. Ni siquiera sé por qué, pero ellos hicieron que mis padres intercambiasen de cuerpo con unos desconocidos.
Tomás: Entiendo, con ver lo que acaba de pasar con ése control, no puede sonar tan descabellado.
¿Has probado más funciones?
Continuará...
Comenten si les gustó el capítulo, dejen sus sugerencias en los comentarios de lo que quieren que pase en el próximo capítulo.
Atte.: Writer
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Mario tenía demasiadas cosas en mente con lo que podría hacer con el control remoto, se moría por contarle a alguien.
Mario: Cielos, tantas posibilidades que puedo hacer y ninguna se me ocurre.
En ese momento llegó su amigo del colegio, tomas.
Tomás: Hola Mario, mi mamá me dió permiso de pasarte a visitar un rato, oh vaya, ¿qué es eso que traes en la mano? ¿Acaso un nuevo control remoto jaja? (Mirando al extraño aparato).
Mario: ¿Esto? Mmm, no es nada... (Decía mientras intentaba buscar una excusa)
Tomás: Vamos, déjame probarlo, mamá me ha dejado sin televisión este fin de semana, se la pasa viendo sus telenovelas. (Intentando alcanzar el control)
Mario: Noo!! Este control es algo especial...
Tomás: ¿Qué tan especial va a ser esa cosa? Sólo déjame ver mi programa favorito (lo decía mientras le arrebataba el control y apuntaba al televisor).
De pronto, el televisor se encendió y mostró una imagen en tiempo real de la madre de Mario.
Tomás: Oye Mario, no sabía que tú tú mamá era parte de un reality show. Parecen que la andan entrevistando. Mira! (señalando arriba de su cabeza). Parece que tiene el nombre de un señor, ¿qué significará eso?
Mario: "No puede ser, mi mamá también intercambió de cuerpos con un extraño, con razón actuaba tan extraño el día de hoy" (pensó). Ah sí, es un nuevo programa de televisión jaja (decía nervioso).
Tomás: Que aburrido, esto no está para nada interesante, sólo hablan y dicen cosas de adultos.
Mario: Sí, se me olvidaba que es uno de esos programas aburridos. Ahora dame el control para que juguemos otra cosa.
Tomás: Está bien... Espera!!! ¿Para qué servirá este botón? (Decía con curiosidad).
De pronto, Robert, en el cuerpo de Gabriela comenzó a sentir un poco de calor en todo su cuerpo, tal y como sucedía en el cuerpo se se Raúl. Por fortuna, Robert sabía disimularlo un poco, pero la sensación iba incrementando poco a poco.
En la entrevista de trabajo...
Robert: "Maldición, me siento muy ardientes, tengo que pensar en algo rápido". Señor, ¿me disculpa un segundo? Necesito usar el baño.
Entrevistador: Oh, por supuesto, está al fondo a la derecha.
En eso, salió corriendo lo más que pudo, hasta entrar al baño de mujeres y encerrarse.
Robert: Tengo que quitarme estas ganas pero yaaa!!!
En eso, Robert se quitó la ropa de la cintura hacia abajo y comenzó a tocarse y retorcerse de forma desenfrenada.
Robert: Uff, ahh!! (gemía). No sabía que esta señora era una ninfómana.
Mientras tanto, en el cuarto de Mario, ambos niños estaban boquiabiertos al observar, no sabían lo que estaba sucediendo.
Mientras Tomás estaba paralizado por tal acontecimiento, Mario aprovechó a quitarle el control de las manos y a apagarlo.
Tomás: Oye!! Nunca pensé que tu mamá se dedicaba a ese tipo de trabajos para gente mayor.
Mario: (suspiraba). Escucha, éste control no es normal, es algo mágico, unos extraños seres me lo dieron. Ni siquiera sé por qué, pero ellos hicieron que mis padres intercambiasen de cuerpo con unos desconocidos.
Tomás: Entiendo, con ver lo que acaba de pasar con ése control, no puede sonar tan descabellado.
¿Has probado más funciones?
Continuará...
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miércoles, 15 de agosto de 2018
LOS VIGILANTES 12
Capítulo 12
Mientras tanto, en la que solía ser la casa de Raúl...
Mario: ¡Cielos! ¿Quién rayos era ésa señora? (se preguntaba).
Mario seguía pensando en aquél extraño ser, mientras se dirigía a su cuarto a jugar videojuegos.
Mario: Uff, que extraño sueño tuve anoche, me parecía tan real.
¡Estoy demasiado aburrido! (mientras arrojaba el control de videojuegos a la cama).
De pronto, aparece Kas.
Kas: Hola niño.
Mario: Con que no fue un sueño después de todo.
Kas: Claro que no tonto.
Mario: ¿Cómo llegaste tan rápido?
Kas: Estamos monitoreando en todo momento a tu familia. ¿Recuerdas?
Mario: Cierto, cierto (decía comprensivo). ¿Y a qué se debe tu llegada?
Kas: Verás, hace unos momentos tú te estabas quejando de que estabas aburrido, por lo que mi superior y yo decidimos intervenir con tu aburrimiento.
Mario: Wow, ¿en serio?
Kas: Así es. Por lo que te obsequiamos esto (decía mientras materializaba un control remoto en su mano).
Mario: Órale, ¿y esto qué es?
Kas: Esto, es algo a lo que ustedes los humanos llaman control remoto, pero éste tiene funciones totalmente distintas. ¿Sabes por qué tú madre se ha estado comportando extraña en este día o sabes quién era esa joven que llamó por teléfono?
Mario: No, no lo sé señor.
Kas: Pues verás...
Kas le explico todo lo que le había pasado a sus padres.
Mario: Oh vaya, entonces la persona que se acababa de ir no era mi mamá, en realidad era un ladrón y la joven que acababa de llamar por teléfono era mi papá.
Kas: Exactamente. A lo que quiero llegar es que con este control remoto, con tan sólo apuntarlo a una pantalla, podrás ver lo que pasa con sus vidas, además de que tiene más funciones, pero las tendrás que ver por ti mismo.
Entonces Kas apuntó al televisor y se pudo ver a Raúl en el cuerpo de Sandy.
Kas: ¿Lo ves? Funciona como a lo que ustedes llaman cámaras de seguridad.
Mario: Entiendo, entiendo.
Kas: Bien, me tengo que ir, debo atender algunos asuntos, nos vemos luego niño (desaparece).
Mario: Está bien, adiós
Un enorme silencio invade la habitación.
Mario: ¡Oh rayos! Mi papá me va a matar por haberle colgado, espera, él no sabe lo que sé. Será mejor que finja que no sé nada. Mmm, me pregunto para qué servirá este botón con símbolo de fuego (apuntando en la pantalla en donde se observa a Raúl)
Del otro lado de la ciudad...
Raúl empieza a sentir un calor intenso, haciendo que éste suelte un gemido y se tire al suelo.
Mario: Mejor lo vuelvo a presionar para ver si se desactiva (decía nervioso).
Y así fue, Raúl se detuvo al instante...
Mario: ¡Esto será divertido! (decía con una enorme sonrisa).
Continuará...
Dejen sus opiniones en los comentarios.
Mario: Uff, que extraño sueño tuve anoche, me parecía tan real.
¡Estoy demasiado aburrido! (mientras arrojaba el control de videojuegos a la cama).
De pronto, aparece Kas.
Kas: Hola niño.
Mario: Con que no fue un sueño después de todo.
Kas: Claro que no tonto.
Mario: ¿Cómo llegaste tan rápido?
Kas: Estamos monitoreando en todo momento a tu familia. ¿Recuerdas?
Mario: Cierto, cierto (decía comprensivo). ¿Y a qué se debe tu llegada?
Kas: Verás, hace unos momentos tú te estabas quejando de que estabas aburrido, por lo que mi superior y yo decidimos intervenir con tu aburrimiento.
Mario: Wow, ¿en serio?
Kas: Así es. Por lo que te obsequiamos esto (decía mientras materializaba un control remoto en su mano).
Mario: Órale, ¿y esto qué es?
Kas: Esto, es algo a lo que ustedes los humanos llaman control remoto, pero éste tiene funciones totalmente distintas. ¿Sabes por qué tú madre se ha estado comportando extraña en este día o sabes quién era esa joven que llamó por teléfono?
Mario: No, no lo sé señor.
Kas: Pues verás...
Kas le explico todo lo que le había pasado a sus padres.
Mario: Oh vaya, entonces la persona que se acababa de ir no era mi mamá, en realidad era un ladrón y la joven que acababa de llamar por teléfono era mi papá.
Kas: Exactamente. A lo que quiero llegar es que con este control remoto, con tan sólo apuntarlo a una pantalla, podrás ver lo que pasa con sus vidas, además de que tiene más funciones, pero las tendrás que ver por ti mismo.
Entonces Kas apuntó al televisor y se pudo ver a Raúl en el cuerpo de Sandy.
Kas: ¿Lo ves? Funciona como a lo que ustedes llaman cámaras de seguridad.
Mario: Entiendo, entiendo.
Kas: Bien, me tengo que ir, debo atender algunos asuntos, nos vemos luego niño (desaparece).
Mario: Está bien, adiós
Un enorme silencio invade la habitación.
Mario: ¡Oh rayos! Mi papá me va a matar por haberle colgado, espera, él no sabe lo que sé. Será mejor que finja que no sé nada. Mmm, me pregunto para qué servirá este botón con símbolo de fuego (apuntando en la pantalla en donde se observa a Raúl)
Del otro lado de la ciudad...
Raúl empieza a sentir un calor intenso, haciendo que éste suelte un gemido y se tire al suelo.
Mario: Mejor lo vuelvo a presionar para ver si se desactiva (decía nervioso).
Y así fue, Raúl se detuvo al instante...
Mario: ¡Esto será divertido! (decía con una enorme sonrisa).
Continuará...
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miércoles, 8 de agosto de 2018
LOS VIGILANTES 10
Capítulo 10
Raúl estaba a punto de hacer algo de lo que podría arrepentirse toda su vida. Enrique trataba de hacer todo lo posible por mantenerse alejado, cuando de pronto Raúl, debido a los efectos del alcohol, cayó rendido en los brazos de Enrique.
Enrique: Fiu, por un momento pensé que esto se iba a salir de control (decía aliviado). ¿Y ahora qué hago?
Enrique llevó cargando a Raúl hasta su cuarto, después, cubrió su cuerpo con unas sábanas.
Una hora más tarde...
Raúl: Ouch, ¿qué me pasó? Me duele mucho la cabeza (sobándose la cabeza). Rayos, sigo en este cuerpo (decía mientras se estrujaba los pezones).
Enrique: Te quedaste dormida, perdón, dormido (asomándose en el cuarto).
Raúl: Descuida, tu... ¿Tu me llevaste a tu cuarto?
Enrique: Sí, bebiste mucho, estabas comenzando a alocarte (diciendo nervioso).
Raúl: ¿Cómo que alocarme?
Enrique: Sí, te empezaste a quitar la ropa y a dar muchas vueltas.
Raúl: ¡Rayos! ¡Qué tonto soy! Te pido disculpas.
Enrique: No te preocupes, te dejaré vestirte.
Raúl: ¡Cielos, no me había dado cuenta! (observándose debajo de las sábanas).
Pasaron unos minutos y Raúl ya estaba vestida.
Raúl: Necesito hablar con mi familia, ¿podrías prestarme tu teléfono?
Enrique: Está bien.
*Suena el teléfono en la casa de los Sánchez*
Mario: ¿Hola? (tomando el teléfono)
Raúl: ¡Mario! Me alegra escucharte...
Mario: ¿Quién es usted? (interrumpiendo).
Raúl: ¡Soy yo, tu padre!
Mario: ¿Esto es una especie de broma? ¿Quién es usted señora?
Raúl: "Rayos, lo olvidaba, estoy en el cuerpo de esta mujer" (pensó). Oh vaya, me atrapaste, soy una amiga de tu padre, ¿podrías pasarme a tu mami?
Mario: Lo siento, salió.
Raúl: "No puede ser, tendré que contactar con la persona que está en mi cuerpo". ¿Podrías pasarme a tu papá?
Mario: No puedo, sigue durmiendo, y no le gusta que le despierten, ¿algún recado?
Raúl: "Por lo menos aún no se ha levantado" (decía entre sí) . Sí, dile que su amiga Sandra necesita hablar con él urgentemente.
Mario: ¿Es todo? Adiós (cuelga).
Raúl: ¡No espera...!
Enrique: ¿Te colgó?
Raúl: Sí.
Enrique: Mierda.
Raúl: ¡Hey! Está mal decir malas palabras (reclamando).
Enrique: Lo siento señor, pero no puedo evitarlo, me siento más tranquilo desahogándome diciendo ese tipo de palabras.
Raúl: ¿En serio? (decía algo incrédulo).
Enrique: Sí, vamos, inténtelo, diga algo como mierda o carajo.
Raúl: ¿De acuerdo? Bien, aquí vamos, mierda...
Enrique: ¡Dilo con ganas!
Raúl: ¡Mierda!
Enrique: Así es, ¿cómo te sientes?
Raúl: Me siento... Un poco mejor.
Enrique: Bien, ahora, tendré que dejarte en tu departamento, o bueno, el departamento de Sandra. Tus ropas están allá, necesitas cambiarte.
Raúl: Tienes razón, pero, necesito ver a mi familia.
Enrique: Por lo que escuché de usted, su casa está al otro lado de la clla ciudad, tardaremos en llegar, por el momento tiene que prepararse.
Raúl: Está bien (suspirando).
Enrique: Bueno, vamos para allá...
Continuará...
Comenten sus opiniones y sugerencias. Se les agradece a los comentarios del capítulo anterior. Estaré trabajando en acoplar la historia en base a estos.
Atte.: Writer
Enrique: Fiu, por un momento pensé que esto se iba a salir de control (decía aliviado). ¿Y ahora qué hago?
Enrique llevó cargando a Raúl hasta su cuarto, después, cubrió su cuerpo con unas sábanas.
Raúl: Ouch, ¿qué me pasó? Me duele mucho la cabeza (sobándose la cabeza). Rayos, sigo en este cuerpo (decía mientras se estrujaba los pezones).
Enrique: Te quedaste dormida, perdón, dormido (asomándose en el cuarto).
Raúl: Descuida, tu... ¿Tu me llevaste a tu cuarto?
Enrique: Sí, bebiste mucho, estabas comenzando a alocarte (diciendo nervioso).
Raúl: ¿Cómo que alocarme?
Enrique: Sí, te empezaste a quitar la ropa y a dar muchas vueltas.
Raúl: ¡Rayos! ¡Qué tonto soy! Te pido disculpas.
Enrique: No te preocupes, te dejaré vestirte.
Raúl: ¡Cielos, no me había dado cuenta! (observándose debajo de las sábanas).
Pasaron unos minutos y Raúl ya estaba vestida.
Raúl: Necesito hablar con mi familia, ¿podrías prestarme tu teléfono?
Enrique: Está bien.
*Suena el teléfono en la casa de los Sánchez*
Mario: ¿Hola? (tomando el teléfono)
Raúl: ¡Mario! Me alegra escucharte...
Mario: ¿Quién es usted? (interrumpiendo).
Raúl: ¡Soy yo, tu padre!
Mario: ¿Esto es una especie de broma? ¿Quién es usted señora?
Raúl: "Rayos, lo olvidaba, estoy en el cuerpo de esta mujer" (pensó). Oh vaya, me atrapaste, soy una amiga de tu padre, ¿podrías pasarme a tu mami?
Mario: Lo siento, salió.
Raúl: "No puede ser, tendré que contactar con la persona que está en mi cuerpo". ¿Podrías pasarme a tu papá?
Mario: No puedo, sigue durmiendo, y no le gusta que le despierten, ¿algún recado?
Raúl: "Por lo menos aún no se ha levantado" (decía entre sí) . Sí, dile que su amiga Sandra necesita hablar con él urgentemente.
Mario: ¿Es todo? Adiós (cuelga).
Raúl: ¡No espera...!
Enrique: ¿Te colgó?
Raúl: Sí.
Enrique: Mierda.
Raúl: ¡Hey! Está mal decir malas palabras (reclamando).
Enrique: Lo siento señor, pero no puedo evitarlo, me siento más tranquilo desahogándome diciendo ese tipo de palabras.
Raúl: ¿En serio? (decía algo incrédulo).
Enrique: Sí, vamos, inténtelo, diga algo como mierda o carajo.
Raúl: ¿De acuerdo? Bien, aquí vamos, mierda...
Enrique: ¡Dilo con ganas!
Raúl: ¡Mierda!
Enrique: Así es, ¿cómo te sientes?
Raúl: Me siento... Un poco mejor.
Enrique: Bien, ahora, tendré que dejarte en tu departamento, o bueno, el departamento de Sandra. Tus ropas están allá, necesitas cambiarte.
Raúl: Tienes razón, pero, necesito ver a mi familia.
Enrique: Por lo que escuché de usted, su casa está al otro lado de la clla ciudad, tardaremos en llegar, por el momento tiene que prepararse.
Raúl: Está bien (suspirando).
Enrique: Bueno, vamos para allá...
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Atte.: Writer
martes, 7 de agosto de 2018
Los vigilantes 9
Capítulo 9
Una vez dentro en el departamento de Enrique...
Raúl: No puedo creer que esto esté sucediendo. ¡Esto no me puede estar pasando! (decía mientras ponía las manos sobre su cabeza).
Enrique: Tranquilícese señor, ya verá que esto se solucionará muy pronto.
Raúl: Es que no sabe lo que se siete despertar de la noche a la mañana en un lugar totalmente diferente al que estás acostumbrado, sin mi esposa, sin mi familia. En vez de esto, desperté en el cuerpo de una mujer de color al lado de una persona casi totalmente desconocida para mí.
Enrique: No es para tanto señor (decía mientras agachaba la cabeza), al menos en su verdadero cuerpo tiene a una familia que lo quiere.
Raúl: Lamento decirle eso, yo... No estaba pensando con claridad, mejor, ¿por qué no me muestra esas bebidas de las que hablaba? (decía tratando de animarlo).
Enrique: De acuerdo, ¿sabe señor? En realidad no tuve relaciones con Sandra, sólo durmió junto a mí, pero de ahí en fuera, nada pasó (tratando de hacer que Raúl se sintiera más cómodo mientras traía dos botellas de cerveza).
Raúl: Emm, disculpa, pero cuando mencionaste que me ibas a invitar un trago, pensé en bebidas un poco más "de clase", ya sabes, el vino, champagne.
Enrique: Lo siento señor, es lo único que hay, además estaré sin dinero por unos días, así que tendré que arreglármelas para sobrevivir.
Raúl: Entiendo, entonces mejor te pediría un vaso con agua.
Enrique: ¡Pero señor, ya destapé ambas botellas! Anímese, sólo dele un trago, si no es de su agrado, puede dejarla.
Raúl: Está bien, sólo porque usted me ha estado mostrando su apoyo en estos momentos tan complicados.
Raúl le da un pequeño sorbo a la cerveza y notó que el sabor le fue muy diferente de lo que pensaba, tal vez y esto se debía a las nuevas papilas gustativas de su nuevo cuerpo.
Raúl: Esta bebida está muy buena (dándole esta vez un buen trago)
Enrique: ¿Verdad que sí?
Pasó el tiempo y Raúl se había acabado la botella.
Raúl: ¡Esto es impresionante! Todavía no siento los efectos del alcohol, al parecer este cuerpo aguanta más que el mío (decía entre risas). Emm, disculpe que lo moleste, pero, ¿tendrá más de esta bebida?
Enrique: Claro que sí mi buen (mientras habría un pequeño refrigerador lleno de botellas de cerveza).
Raúl: (suspira), que me perdone Dios por lo que haré (mientras tomaba dos cervezas en ambas manos).
Dos horas más tarde...
Raúl: ¿Sabeshhh Enruique? Eresss mi mejor AMIGO.
Erinque: ¿Amigooo? Pensaba que eraaaas mi nuoviaa.
Raúl: Esssaa ess Sandraaa.
Enrique: Exactoooo, tu eresssh Sandy.
Ambos rieron.
Raúl: DO MAMES, sí cierto.
Enrique: Ahhh, pero la Sandy veeerdadera hacía buenos privadosss.
Raúl: ¡Qué sho soy Sandy! Si no ess cierto, ¿por qué esstoy haciendo esto?
Raúl empezó a quitarse la ropa con naturalidad, dando vueltas sensuales frente a Enrique, hasta llegar a quedar en pantys.
Enrique abrió los ojos como platos y comenzó a reaccionar.
Enrique: Eh... Eh... Amigoo, creo que se te subieron un poco los tragos.
Raúl: ¿Te guusta lo que vesss? (mientras procedía a quitarse la última ropa).
Enrique: ¡Altooo! ¡Detente!
Continuará...
Comenten sus opiniones y sugerencias sobre este capítulo. Saludos.
Atte.: Writer
Raúl empezó a quitarse la ropa con naturalidad, dando vueltas sensuales frente a Enrique, hasta llegar a quedar en pantys.
Enrique abrió los ojos como platos y comenzó a reaccionar.
Enrique: Eh... Eh... Amigoo, creo que se te subieron un poco los tragos.
Raúl: ¿Te guusta lo que vesss? (mientras procedía a quitarse la última ropa).
Enrique: ¡Altooo! ¡Detente!
Continuará...
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Atte.: Writer
domingo, 5 de agosto de 2018
Los vigilantes
VIII
Raúl, al salir en toalla, trataba de cerrar los ojos, ya que no podía soportar estar más tiempo en aquella extraña situación.
-¿Tienes ropa de sobra? (Decía impaciante Raúl)
-Lo siento señor, no tengo
-Rayos, ¿y ahora qué hago? Necesito salir a comunicarme con mi familia
-Podría usar su "ropa" (Sugirió Enrique, mientras le acercaba unas prendas tan reveladoras)
-No puedo hacerlo, no puedo usar esto, es demasiado revelador.
-Pero señor, no hay otra forma por la cual pueda salir sin que lo vean desnudo.
-Tienes razón (suspiraba).
Pasó alrededor de una hora y Raúl finalmente salió.
-Woow (Decía asombrado Enrique)
-¿Qué?
-Nada, es sólo que se ve bien
-Oh gracias (decía apenado Raúl)
-Ahora sólo le faltan esos zapatos
-De acuerdo, trataré de practicar el caminar con ellos
Pasaron unos minutos más y al parecer Raúl pudo caminar perfectamente con unos enormes zapatos de tacón.
-Muy bien señor, pero, hay un inconveniente
-¿Qué pasa?
-Es que... es que...
-¿Qué?
-Lo que pasa es que aparte de que le pagara a esta prostituta para pasar la noche, también le pagué el resto de mi dinero que me quedaba en fingir que ella fuese mi novia...
-¿¿Qué??
-Así es, por favor señor, es la última oportunidad para demostrarle a mi familia que no soy un fracasado, le había comentado a mis padres que hoy les presentaría a mi novia.
-Pero Enrique, yo no puedo hacer eso.
-Se lo suplico (entre sollozos). Soy un fracasado, sabía que esto no funcionaría.
-Yo, lo siento tanto, pero no podría.
-Ya no importa señor, aceptaré que soy un fracasado enfrente de mis padres...
-Mmm, está bien, sólo por hoy...
-¡Muchas gracias! (Decía eso mientras lo abrazaba)
-Suélteme Enrique.
-Está bien, está bien.
-Entonces iremos a casa de mis padres.
En la puerta de la casa de los padres de Enrique...
*Ding Dong*
*Se abre la puerta*
-¡¡Holaa hijo!! ¿Cómo has estado?
-Bien mamá
-¡Pero tú debes ser la hermosa Sandra, novia de mi hijo (lo decía mientras abrazaba a Raúl), adelante, pasen!
Una vez adentro, Enrique trataba de demostrar muestras de afecto a su "novia" delante de su madre para no levantar sospechas, como ponerle su brazo en su hombro o tomarle de la mano. Esto hacía que Raúl se incomodara aún más y por consiguiente, le diera codazos a Enrique.
-Y bien, ¿qué le viste a mi hijo como para que fueras su novia?
-¡Mamá!
-Mmm, es bonito, supongo (decía nervioso Raúl)
-Pero ni tiene buen cuerpo (decía la madre de Enrique entre risas)
Raúl vió como los comentarios de su "suegra" hacían sentir mal a Enrique. Por lo que éste decidió levantar su ánimo.
-Señora, no diga eso, su hijo es un hombre trabajador y responsable, que trata de dar lo mejor de él, además es muy apuesto y un excelente novio.
Todos se quedaron callados
-Ya veo, con que lo quieres mucho, me alegra saber eso, anda, sin pena, dale una muestra de afecto, para confirmar de que lo quieres mucho.
Raúl no tenía escapatoria, necesitaba actuar, rápidamente le dió un beso en el cachete a Enrique.
-Uyy, ya veo que lo quieres mucho (decía en tono de burla), dale un verdadero beso, sin pena.
-De acuerdo, aquí voy (dijo entredientes)
Raúl miró a los ojos a Enrique y le dió un enorme beso en los labios, por unos momentos ambos despejaron sus mentes, cuando de pronto la madre de Enrique empezó a aplaudir. Esto hizo reaccionar a Raúl.
-¡Bravo!
-Bueno madre, tenemos que irnos
-¿Por qué tan rápido?
-Tenemos muchas cosas que hacer
-Está bien, por cierto tu padre no pudo estar en estos momentos debido a que tuvo un viaje de negocios.
-¡Qué lastima! Bueno, adiós (mientras cerraban la puerta y corrían)
-¡Puagg! ¡Qué asco, Dios! Necesito algo para olvidar esto (Decía Raúl)
-En mi apartamento tengo unas bebidas, si quieres te invito un trago
-Está bien, es lo menos que puedes hacer.
Continuará...
Se aceptan sugerencias para lo que quieren que pase. Estaré leyendo comentarios.
-No puedo hacerlo, no puedo usar esto, es demasiado revelador.
-Pero señor, no hay otra forma por la cual pueda salir sin que lo vean desnudo.
-Tienes razón (suspiraba).
Pasó alrededor de una hora y Raúl finalmente salió.
-Woow (Decía asombrado Enrique)
-¿Qué?
-Nada, es sólo que se ve bien
-Oh gracias (decía apenado Raúl)
-Ahora sólo le faltan esos zapatos
-De acuerdo, trataré de practicar el caminar con ellos
Pasaron unos minutos más y al parecer Raúl pudo caminar perfectamente con unos enormes zapatos de tacón.
-Muy bien señor, pero, hay un inconveniente
-¿Qué pasa?
-Es que... es que...
-¿Qué?
-Lo que pasa es que aparte de que le pagara a esta prostituta para pasar la noche, también le pagué el resto de mi dinero que me quedaba en fingir que ella fuese mi novia...
-¿¿Qué??
-Así es, por favor señor, es la última oportunidad para demostrarle a mi familia que no soy un fracasado, le había comentado a mis padres que hoy les presentaría a mi novia.
-Pero Enrique, yo no puedo hacer eso.
-Se lo suplico (entre sollozos). Soy un fracasado, sabía que esto no funcionaría.
-Yo, lo siento tanto, pero no podría.
-Ya no importa señor, aceptaré que soy un fracasado enfrente de mis padres...
-Mmm, está bien, sólo por hoy...
-¡Muchas gracias! (Decía eso mientras lo abrazaba)
-Suélteme Enrique.
-Está bien, está bien.
-Entonces iremos a casa de mis padres.
En la puerta de la casa de los padres de Enrique...
*Ding Dong*
*Se abre la puerta*
-¡¡Holaa hijo!! ¿Cómo has estado?
-Bien mamá
-¡Pero tú debes ser la hermosa Sandra, novia de mi hijo (lo decía mientras abrazaba a Raúl), adelante, pasen!
Una vez adentro, Enrique trataba de demostrar muestras de afecto a su "novia" delante de su madre para no levantar sospechas, como ponerle su brazo en su hombro o tomarle de la mano. Esto hacía que Raúl se incomodara aún más y por consiguiente, le diera codazos a Enrique.
-Y bien, ¿qué le viste a mi hijo como para que fueras su novia?
-¡Mamá!
-Mmm, es bonito, supongo (decía nervioso Raúl)
-Pero ni tiene buen cuerpo (decía la madre de Enrique entre risas)
Raúl vió como los comentarios de su "suegra" hacían sentir mal a Enrique. Por lo que éste decidió levantar su ánimo.
-Señora, no diga eso, su hijo es un hombre trabajador y responsable, que trata de dar lo mejor de él, además es muy apuesto y un excelente novio.
Todos se quedaron callados
-Ya veo, con que lo quieres mucho, me alegra saber eso, anda, sin pena, dale una muestra de afecto, para confirmar de que lo quieres mucho.
Raúl no tenía escapatoria, necesitaba actuar, rápidamente le dió un beso en el cachete a Enrique.
-Uyy, ya veo que lo quieres mucho (decía en tono de burla), dale un verdadero beso, sin pena.
-De acuerdo, aquí voy (dijo entredientes)
Raúl miró a los ojos a Enrique y le dió un enorme beso en los labios, por unos momentos ambos despejaron sus mentes, cuando de pronto la madre de Enrique empezó a aplaudir. Esto hizo reaccionar a Raúl.
-¡Bravo!
-Bueno madre, tenemos que irnos
-¿Por qué tan rápido?
-Tenemos muchas cosas que hacer
-Está bien, por cierto tu padre no pudo estar en estos momentos debido a que tuvo un viaje de negocios.
-¡Qué lastima! Bueno, adiós (mientras cerraban la puerta y corrían)
-¡Puagg! ¡Qué asco, Dios! Necesito algo para olvidar esto (Decía Raúl)
-En mi apartamento tengo unas bebidas, si quieres te invito un trago
-Está bien, es lo menos que puedes hacer.
Continuará...
Se aceptan sugerencias para lo que quieren que pase. Estaré leyendo comentarios.
sábado, 31 de marzo de 2018
Los Vigilantes VII
Los vigilantes VII
El despertar de Raúl
En la pequeña habitación, se encontraba Raúl en el cuerpo de Sandra, una joven que se ha tenido que ir ganando la vida, prostituyéndose.
-Umm (decía un somnoliento Raúl).
-Que cansado estoy.
Ni bien abría los ojos y ya empezaba a percatarse de que algo andaba fuera de lo común, la habitación lucia más pequeña a comparación de su cuarto, además de que no recordaba que su cabello fuese más largo, llegando un mechón negro a su nariz. Pero lo más impactante fue sentir que alguie le estuviese tocando el muslo, incomodando de gran manera a Raúl, volteándose al instante y percantándose que al parecer había dormido con un hombre.
Raúl sin saber qué hacer, grita de forma indignada:
-¡Oye!
Raúl al decir esto, quedó en shock ya que no había notado su nueva voz, observando con más claridad a su alrededor y hacia sí mismo, percatándose de que era una mujer de piel oscura.
-¡Santo Dios! (decía sorpresivamente)
-¡Soy una mujer!
-Y una muy hermosa. ¿Qué tal si repetimos lo de anoche nena? (decía aquella persona tendida a su lado, mientras no paraba de tocar su trasero).
-¡Suélteme! ¿Quién es usted? (decía Raúl asustado)
-Al parecer se te subieron las copas ayer cariño, yo soy tu cliente, ¿recuerdas?
-¿Cliente?
-¡Si!
-Mire, esto es un error, no sé lo que está pasando aquí, pero yo no soy esta mujer, mi nombre es Raúl, Raúl Sánchez.
-¿Raúl Sánchez?
-Imposible, él es el jefe de la compañía en la que trabajo, ¿cómo podrías provarmelo?
-Mmm, veamos, oh ya, hace una semana despedí al supervisor del sector B.
-¿Cómo es que una chica sabe esto?
-Ya te lo dije, soy el señor Raúl...
-¡Señor Raúl! Un gusto en conocerlo, soy Enrique, trabajo en el sector A (tratando de estrechar su mano aún acostados ambos)
-Y dígame, ¿cómo llegó a aquí?
-Aún no lo sé (tratando de levantarse de la cama, pero al hacerlo se percata de que está desnudo)
-¡Dios mío! ¡Dios mío!
-Esta chica es una pecadora...
-Disculpeme señor, lo que pasa es Sandra, el cuerpo en el que está es una prostituta.
-¡Santos cielos! Rápido, pásame algo de ropa (decía desesperadamente)
*Enrique enseguida le pasa las ropas, mientras que Raúl se tapa con la sábana*
-Gracias Enrique, ¿podrías hacerme un favor?
-Claro, dígame.
-¿Podrías salir de la habitación por unos momentos?
-¡Claro! (levantándose en seguida, dejando descubrir su desnudo cuerpo)
-¡Ahh! (intentando no mirar)
Dijo Raúl, pero al parecer este no podía evitar no mirar, sentía que su cuerpo reaccionaba con diversos estímulos, en otras palabras, estaba calentándose.
*Enrique toma sus ropas y sale de la habitación*
-¿Qué me está pasando? (decía Raúl intranquilo)
-Intentaré bañarme, tal vez eso funcione (intentando buscar la puerta del baño)
Al entrar, pudo observar su cuerpo en el espejo en su totalidad.
Raúl, tratando de no mirar demás, decide abrirle a la regadera cayendo el agua caliente.
Comenzó agarrando shampoo y frotándoselo en el largo cabello que ahora tenía, de ahí tuvo que pasar sus manos por sus glúteos.
Al llegar hacía su parte íntima, Raúl dijo:
-Perdóname señor por lo que haré (mientras tallaba con sus manos su ahora vagina).
De pronto, Raúl sintió un hormigueo intenso recorrer todo su cuerpo, haciendo que éste soltase un gemido intenso que se escuchase en toda la habitación.
-¿Qué me está pasando? (decía Raúl nervioso, mientras seguía pasando sus dedos a través de su vagina)
-Esto... Se sinte... ¡Increíble! (decía maravillado)
-Mmm, ¿Raúl? ¿Está usted bien? (Decía Enrique tocando la puerta desde afuera de la habitación)
-¡Sí! Me había golpeado con algo, no es nada grave (decía asustado)
Terminó de enjuagarse y salió enrollado con una toalla.
Continuará...
-Umm (decía un somnoliento Raúl).
-Que cansado estoy.
Ni bien abría los ojos y ya empezaba a percatarse de que algo andaba fuera de lo común, la habitación lucia más pequeña a comparación de su cuarto, además de que no recordaba que su cabello fuese más largo, llegando un mechón negro a su nariz. Pero lo más impactante fue sentir que alguie le estuviese tocando el muslo, incomodando de gran manera a Raúl, volteándose al instante y percantándose que al parecer había dormido con un hombre.
Raúl sin saber qué hacer, grita de forma indignada:
-¡Oye!
Raúl al decir esto, quedó en shock ya que no había notado su nueva voz, observando con más claridad a su alrededor y hacia sí mismo, percatándose de que era una mujer de piel oscura.
-¡Santo Dios! (decía sorpresivamente)
-¡Soy una mujer!
-Y una muy hermosa. ¿Qué tal si repetimos lo de anoche nena? (decía aquella persona tendida a su lado, mientras no paraba de tocar su trasero).
-¡Suélteme! ¿Quién es usted? (decía Raúl asustado)
-Al parecer se te subieron las copas ayer cariño, yo soy tu cliente, ¿recuerdas?
-¿Cliente?
-¡Si!
-Mire, esto es un error, no sé lo que está pasando aquí, pero yo no soy esta mujer, mi nombre es Raúl, Raúl Sánchez.
-¿Raúl Sánchez?
-Imposible, él es el jefe de la compañía en la que trabajo, ¿cómo podrías provarmelo?
-Mmm, veamos, oh ya, hace una semana despedí al supervisor del sector B.
-¿Cómo es que una chica sabe esto?
-Ya te lo dije, soy el señor Raúl...
-¡Señor Raúl! Un gusto en conocerlo, soy Enrique, trabajo en el sector A (tratando de estrechar su mano aún acostados ambos)
-Y dígame, ¿cómo llegó a aquí?
-Aún no lo sé (tratando de levantarse de la cama, pero al hacerlo se percata de que está desnudo)
-¡Dios mío! ¡Dios mío!
-Esta chica es una pecadora...
-Disculpeme señor, lo que pasa es Sandra, el cuerpo en el que está es una prostituta.
-¡Santos cielos! Rápido, pásame algo de ropa (decía desesperadamente)
*Enrique enseguida le pasa las ropas, mientras que Raúl se tapa con la sábana*
-Gracias Enrique, ¿podrías hacerme un favor?
-Claro, dígame.
-¿Podrías salir de la habitación por unos momentos?
-¡Claro! (levantándose en seguida, dejando descubrir su desnudo cuerpo)
-¡Ahh! (intentando no mirar)
Dijo Raúl, pero al parecer este no podía evitar no mirar, sentía que su cuerpo reaccionaba con diversos estímulos, en otras palabras, estaba calentándose.
*Enrique toma sus ropas y sale de la habitación*
-¿Qué me está pasando? (decía Raúl intranquilo)
-Intentaré bañarme, tal vez eso funcione (intentando buscar la puerta del baño)
Al entrar, pudo observar su cuerpo en el espejo en su totalidad.
Raúl, tratando de no mirar demás, decide abrirle a la regadera cayendo el agua caliente.
Comenzó agarrando shampoo y frotándoselo en el largo cabello que ahora tenía, de ahí tuvo que pasar sus manos por sus glúteos.
Al llegar hacía su parte íntima, Raúl dijo:
-Perdóname señor por lo que haré (mientras tallaba con sus manos su ahora vagina).
De pronto, Raúl sintió un hormigueo intenso recorrer todo su cuerpo, haciendo que éste soltase un gemido intenso que se escuchase en toda la habitación.
-¿Qué me está pasando? (decía Raúl nervioso, mientras seguía pasando sus dedos a través de su vagina)
-Esto... Se sinte... ¡Increíble! (decía maravillado)
-Mmm, ¿Raúl? ¿Está usted bien? (Decía Enrique tocando la puerta desde afuera de la habitación)
-¡Sí! Me había golpeado con algo, no es nada grave (decía asustado)
Terminó de enjuagarse y salió enrollado con una toalla.
Continuará...
viernes, 30 de marzo de 2018
Los vigilantes VI
Capítulo VI
Saliendo
A continuación se referirá a Robert como Gabriela.
- Ahora sólo me faltan los zapatos (decía pensativa).
- ¡Maldición!, aquí sólo hay tacones altos. Oh, espera (mientras veía un par de zapatillas de deporte color blanco).
-Se ven cómodos, intentaré ver qué tal me quedan.
- Wow (asombrandose), luzco decente a mi parecer, ojalá me hubiese topado con una mujer así, si fuese hombre, caería rendido.
- Muy bien (armándose de valor), llegó la hora de salir...
Abriendo la puerta, Gabriela se encuentra con su hijo, al parecer. Mario, logra ver a su ahora madre, sorprendiendose.
- ¡Vaya mamá! Jamás te había visto con ése vestido, tu siempre llevas faldas o vestidos que parecen de monja, hasta incluso puedo decir que te ves más joven.
Gabriela no sabía qué decir, estaba avergonzada.
- Hay niño... Quise decir, hijo, lo que pasa es que necesito cambiar un poco algunas veces.
- Emm, está bien mamá. Oye, ¿mi papá ya despertó?
- Todavía. "Por lo menos aún no despierta, si no, no sabría cómo arreglarmelas" (dijo entre sí).
- Está bien.
De pronto, un teléfono suena.
- Oye mamá, ¿no vas a contestar tu teléfono?
- ¡Oh sí! (intentando responder)
- ¿Hola?
- (voz de la otra línea) ¡Gabriela no hay tiempo! Recuerda que hoy es tu entrevista de trabajo.
- ¿Entrevista? ¿Trabajo?
- ¡Sí! ¿Sabes qué? Como tu amiga no dejaré que pases esta oportunidad, un taxi pasará a recogerte dentro de poco. Bye.
*Cuelga*
- "Maldición, esto no podía ser aún más estresante. Tengo hambre" (refumfuñaba).
- ¿No piensas comer de tu ensalada preparada madre? (decía extrañado Mario).
- Oh, sí, justamente eso iba a hacer. (intentado destapar el toper)
- "Vaya, esta ensalada está deliciosa, y al parecer me ha llenado" (decia asombrada).
Al parecer el gusto de Gabriela seguía en su cuerpo.
*Se escucha el claxon*
-Bueno, me tengo que ir, adiós niño.
-Espera mamá, ¿no te despedirás de mí con un beso en la mejilla?
- Oh, por supuesto. "Maldito mocoso, ya me las pagará". Muak (besando la mejilla).
-Adios mami.
-Si, como sea (decía).
Mientras tanto, en un barrio de clase media pobre, se encontraba una bella silueta despertando...
Continuará.
- ¡Maldición!, aquí sólo hay tacones altos. Oh, espera (mientras veía un par de zapatillas de deporte color blanco).
-Se ven cómodos, intentaré ver qué tal me quedan.
- Wow (asombrandose), luzco decente a mi parecer, ojalá me hubiese topado con una mujer así, si fuese hombre, caería rendido.
- Muy bien (armándose de valor), llegó la hora de salir...
Abriendo la puerta, Gabriela se encuentra con su hijo, al parecer. Mario, logra ver a su ahora madre, sorprendiendose.
- ¡Vaya mamá! Jamás te había visto con ése vestido, tu siempre llevas faldas o vestidos que parecen de monja, hasta incluso puedo decir que te ves más joven.
Gabriela no sabía qué decir, estaba avergonzada.
- Hay niño... Quise decir, hijo, lo que pasa es que necesito cambiar un poco algunas veces.
- Emm, está bien mamá. Oye, ¿mi papá ya despertó?
- Todavía. "Por lo menos aún no despierta, si no, no sabría cómo arreglarmelas" (dijo entre sí).
- Está bien.
De pronto, un teléfono suena.
- Oye mamá, ¿no vas a contestar tu teléfono?
- ¡Oh sí! (intentando responder)
- ¿Hola?
- (voz de la otra línea) ¡Gabriela no hay tiempo! Recuerda que hoy es tu entrevista de trabajo.
- ¿Entrevista? ¿Trabajo?
- ¡Sí! ¿Sabes qué? Como tu amiga no dejaré que pases esta oportunidad, un taxi pasará a recogerte dentro de poco. Bye.
*Cuelga*
- "Maldición, esto no podía ser aún más estresante. Tengo hambre" (refumfuñaba).
- ¿No piensas comer de tu ensalada preparada madre? (decía extrañado Mario).
- Oh, sí, justamente eso iba a hacer. (intentado destapar el toper)
- "Vaya, esta ensalada está deliciosa, y al parecer me ha llenado" (decia asombrada).
Al parecer el gusto de Gabriela seguía en su cuerpo.
*Se escucha el claxon*
-Bueno, me tengo que ir, adiós niño.
-Espera mamá, ¿no te despedirás de mí con un beso en la mejilla?
- Oh, por supuesto. "Maldito mocoso, ya me las pagará". Muak (besando la mejilla).
-Adios mami.
-Si, como sea (decía).
Mientras tanto, en un barrio de clase media pobre, se encontraba una bella silueta despertando...
Continuará.
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Hola sé que ha pasado un buen tiempo pero para compensarlo haré TODAS las peticiones que deseen incluyendo las que ya me habían pedido, p...
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Buen día a todos, con esta ultima caption de las historia que mas me gustaron de las que dejaron en los comentarios, doy inicio a que en est...
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Buen día a todos Soy Estos Heremis, y vengo proponer algunas cosas. En primer lugar, voy a mencionar que voy a aceptar peticiones, asi qu...











